A un dinosaurio que nunca se quiso ir.
Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí. Nunca tuvo muchas ganas de irse, ni siquiera tenía que ver con su tamaño, el solo no se quería despedir. Era una relación enfermiza donde se está con el otro inclusive cuando uno no se aguanta a uno mismo. Ya no era como antes donde se estaba enamorado, ahora cada noche terminaba en una pelea y cada uno espalda con espalda dormía esperando al día para ver si uno de los dos seguía allí; lamentablemente para mí, cada vez que despierto el dinosaurio todavía está aquí.
Avemaría purísima...
(sin pecado concebido)
Creo en Dios, Padre Todopoderoso,
(Se supone que debía dedicarme a escribir sobre una monja rezando)
Creador del cielo y de la tierra.
(Pero ella es detestablemente aburrida, con sus faldas hasta el tobillo, sus rosarios que cuelgan por sus pechos desconocidos, sus medias oscuras que esconden la delicadeza de sus piernas…)
Creo en Jesucristo, su único Hijo,
(Esta monja debería ser hembra y no estatua, debería bajarse las bragas en el baño de un bar para que la cojan como se merece, no nos hagamos los tontos si sabes que te miro la nalga que se te dibuja a través del hábito)
Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, (irrespetuoso)
(¿Qué? ¿De dónde vino eso? )
Nació de Santa María Virgen; (de la monja estatua de la que hablas)
(Ahora los pájaros les disparan a las escopetas… No te falta medio credo por recitar acaso…)
Padeció bajo el poder de Poncio Pilato, (si te callas para que termine de "recitar")
(Si quieres yo te hago terminar mi nena…)
Fue crucificado, muerto y sepultado, (como quisiera crucificarte a vos)
(Ojala fueras más que un personaje de un cuento)
Descendió a los infiernos, (¿Yo? ¿Dices que yo soy un personaje de un cuento?)
(No te resientas conmigo mi nena, si fueras de verdad, hace rato que no estarías en ese convento)
Al tercer día resucitó de entre los muertos, (querido, yo soy la que está en el convento imaginando a un hombre que me calienta el oído)
(Que tonto he sido, yo queriéndote comer tanto tiempo cuando has sido vos la que me ha querido comer a mí)
Subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios, (Dichosos los que creen sin haber visto)
(¿Y cuándo nos vemos entonces?)
Padre todopoderoso. (Más tarde en mi claustro)
(Tú sí que eres un pecado)
Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
La santa Iglesia católica, la comunión de los santos,
El perdón de los pecados,
La resurrección de la carne y la vida eterna.
(El pecado eres vos) Amén.
(Amén)
jueves, 21 de julio de 2011
jueves, 7 de julio de 2011
Diccionario de realidades
• Bebé: ser que sale de la entrañas de una mujer. Los bebés siempre fueron una intriga para mí, ¿es un ser haciendo mutualismo, es un parásito o es el milagro de la vida? Entonces nació mi sobrina y me di cuenta de cómo la vida es un milagro, es el bebé más hermoso del mundo, sí soy una tía chocha. Los bebes son un marco fundamental para la sociedad, bueno sin ellos no podríamos seguir o ¿sí? No hemos inventado el elixir de la vida, es decir no somos inmortales. Los bebes salen en películas tales como mira quién habla ahora y mira quién habla también, se ven un poco ridículos pero a mí me gustan; por supuesto que no tendré uno ahora pero son infinitamente lindos.
• Cuento: el primer cuento que leí fue en sí el primer libro que leí, era una historia sobre un viajero intergaláctico; creo que gracias a eso es que me gusta leer, bueno estoy segura porque detestaba los libros hasta que mi hermana me dio ese en especial con el fin de enseñarme que leer es bueno, mírenme donde estoy ahora gracias a ella. Después de ese libro la ciencia ficción y la ficción de la más común me absorbió totalmente, seguí con Prohibido a los nerviosos de Alfred Hitchcock del cual no estoy segura aún si era apropiado para una niña de 8 años pero, fueron divertidas las noches que no dormí por leer sobre asesinatos en callejones oscuros, que ironía ya que el mismo terror pudo haberme dado el sentarme a ver las noticias en el televisor. También leí Narraciones extraordinarias de Edgar Allan Poe, que cosa tan maravillosa, casi puedo escuchar el corazón delator latiendo debajo de mis pies aún, inclusive cuando en esos cuentos no estaba esa historia. En mi casa no teníamos una gran biblioteca, la mayoría de los libros eran de medicina sin embargo, de entre todo el polvo salían libros que no tenían razón de estar pero estaban, entre ellos Julio Verne y su Viaje al centro de la Tierra del cual debo admitir que no me emocionó tanto, debe ser porque era una sola narración larga, para mí son todos cuentos y siguen siendo cuentos. Después conocí al famoso Oscar Wilde con su Fantasma de Canterville y otros cuentos y ahí si quedé impactada, nada como un fantasma que se pasea por una casa y todo el mundo sabe que está allí pero igual se aterran; debo recalcar que no era ninguna erudita, me gustaba leer pero estoy más que segura que había demasiadas palabras que no entendía y peor me imaginaba sacarlas por contexto. Leer no es tan divertido cuando lo que se lee no se quiere leer, por eso leo cuentos, porque me cuentan algo que la gente no me puede contar.
• Muerte: hoy en día se muere tanta gente y por gusto, hay otros que se mueren y no quieren, hay otros que no mueren y nosotros si quisiéramos. Me molesta mucho la gente que se muere, yo solo tenía 7 cuando mi padre murió y bueno, 20 cuando murió mi abuela. Las muertes me molestan porque todo el mundo se pone triste, mi perro también se murió. Borges dijo que es bueno vivir una vida de infortunio porque hasta eso se puede transformar en otra cosa; yo no le creo, a mi no me gusta el infortunio. Y la muerte le sienta bien solo funciona en esa película con ese mismo nombre y en otras más, claro, como la vida es bella que la muerte es un éxito cinematográfico y NO le duele a nadie. La muerte es más que un ser de capucha negra con una hoz, es una viejecita a la cual no le puedes decir que no y por último dejas que se lleve a quien más quieres. FIN.
• Sueño: me duermo en los laureles, el tiempo pasa y sigo siendo igual. Entonces es como más allá de los sueños con Robin Williams, el mundo se vuelve de colores mientras duermo y la hiperrealidad llega. Dicen que el sueño renueva el cuerpo, entonces si me duermo por dentro renuevo el espíritu ¿no? Quiero dormir siempre, con o sin sueños duermo. Hablo del sueño que me da o de los sueños que tengo. Orfeo con su lira conquista a todo el mundo entonces, sueño con Orfeo y me toca con su lira es decir, toca su lira pero que no me toque porque mi novio se enoja, bueno no lo sé, no importa realmente. El sueño tiene el poder de matarnos, un ser humano privado de sueño podría morir dentro de 5 a 7 días según un estudio, tu cuerpo se vuelve lento, torpe, tus órganos dejan de funcionar y eventualmente tu cuerpo se apaga; como cuando una computadora se funde. Yo no sueño, prefiero que sueñen conmigo.
• Viaje: Bogotá la ciudad del frío, aguardiente, rumba y comercio; Orlando la ciudad de los parques, de los malles, de los extranjeros, de los hot-dogs y otras banalidades. Yo me fui de viaje dos veces fuera y algunas dentro pero no conozco no creo que se termina de conocer; sea un viaje interior o exterior, a donde se viaje hay que ir seguro. Más seguro que sexo con condón o que cocinar carne a fuego lento para matar cualquier bacteria. El ser humano está en un eterno viaje por el submundo de la literatura, miento el ser humano está en el eterno viaje de la droga, alcohol, putas y lo que encuentre en el camino. A mí no me gusta tanto viajar, me gusta dormir, y me gusta caminar y que el sol me pegue en la cara y luego en la noche me arda el rostro por la diversión que tuve. Viajar, viajando se conoce Roma, todos los caminos llegan a ella.
• Cuento: el primer cuento que leí fue en sí el primer libro que leí, era una historia sobre un viajero intergaláctico; creo que gracias a eso es que me gusta leer, bueno estoy segura porque detestaba los libros hasta que mi hermana me dio ese en especial con el fin de enseñarme que leer es bueno, mírenme donde estoy ahora gracias a ella. Después de ese libro la ciencia ficción y la ficción de la más común me absorbió totalmente, seguí con Prohibido a los nerviosos de Alfred Hitchcock del cual no estoy segura aún si era apropiado para una niña de 8 años pero, fueron divertidas las noches que no dormí por leer sobre asesinatos en callejones oscuros, que ironía ya que el mismo terror pudo haberme dado el sentarme a ver las noticias en el televisor. También leí Narraciones extraordinarias de Edgar Allan Poe, que cosa tan maravillosa, casi puedo escuchar el corazón delator latiendo debajo de mis pies aún, inclusive cuando en esos cuentos no estaba esa historia. En mi casa no teníamos una gran biblioteca, la mayoría de los libros eran de medicina sin embargo, de entre todo el polvo salían libros que no tenían razón de estar pero estaban, entre ellos Julio Verne y su Viaje al centro de la Tierra del cual debo admitir que no me emocionó tanto, debe ser porque era una sola narración larga, para mí son todos cuentos y siguen siendo cuentos. Después conocí al famoso Oscar Wilde con su Fantasma de Canterville y otros cuentos y ahí si quedé impactada, nada como un fantasma que se pasea por una casa y todo el mundo sabe que está allí pero igual se aterran; debo recalcar que no era ninguna erudita, me gustaba leer pero estoy más que segura que había demasiadas palabras que no entendía y peor me imaginaba sacarlas por contexto. Leer no es tan divertido cuando lo que se lee no se quiere leer, por eso leo cuentos, porque me cuentan algo que la gente no me puede contar.
• Muerte: hoy en día se muere tanta gente y por gusto, hay otros que se mueren y no quieren, hay otros que no mueren y nosotros si quisiéramos. Me molesta mucho la gente que se muere, yo solo tenía 7 cuando mi padre murió y bueno, 20 cuando murió mi abuela. Las muertes me molestan porque todo el mundo se pone triste, mi perro también se murió. Borges dijo que es bueno vivir una vida de infortunio porque hasta eso se puede transformar en otra cosa; yo no le creo, a mi no me gusta el infortunio. Y la muerte le sienta bien solo funciona en esa película con ese mismo nombre y en otras más, claro, como la vida es bella que la muerte es un éxito cinematográfico y NO le duele a nadie. La muerte es más que un ser de capucha negra con una hoz, es una viejecita a la cual no le puedes decir que no y por último dejas que se lleve a quien más quieres. FIN.
• Sueño: me duermo en los laureles, el tiempo pasa y sigo siendo igual. Entonces es como más allá de los sueños con Robin Williams, el mundo se vuelve de colores mientras duermo y la hiperrealidad llega. Dicen que el sueño renueva el cuerpo, entonces si me duermo por dentro renuevo el espíritu ¿no? Quiero dormir siempre, con o sin sueños duermo. Hablo del sueño que me da o de los sueños que tengo. Orfeo con su lira conquista a todo el mundo entonces, sueño con Orfeo y me toca con su lira es decir, toca su lira pero que no me toque porque mi novio se enoja, bueno no lo sé, no importa realmente. El sueño tiene el poder de matarnos, un ser humano privado de sueño podría morir dentro de 5 a 7 días según un estudio, tu cuerpo se vuelve lento, torpe, tus órganos dejan de funcionar y eventualmente tu cuerpo se apaga; como cuando una computadora se funde. Yo no sueño, prefiero que sueñen conmigo.
• Viaje: Bogotá la ciudad del frío, aguardiente, rumba y comercio; Orlando la ciudad de los parques, de los malles, de los extranjeros, de los hot-dogs y otras banalidades. Yo me fui de viaje dos veces fuera y algunas dentro pero no conozco no creo que se termina de conocer; sea un viaje interior o exterior, a donde se viaje hay que ir seguro. Más seguro que sexo con condón o que cocinar carne a fuego lento para matar cualquier bacteria. El ser humano está en un eterno viaje por el submundo de la literatura, miento el ser humano está en el eterno viaje de la droga, alcohol, putas y lo que encuentre en el camino. A mí no me gusta tanto viajar, me gusta dormir, y me gusta caminar y que el sol me pegue en la cara y luego en la noche me arda el rostro por la diversión que tuve. Viajar, viajando se conoce Roma, todos los caminos llegan a ella.
jueves, 30 de junio de 2011
Revelado automático
Nací en una familia acomodada, sí, siempre estuve muy cómoda, al extremo. Siempre recibí tratos especiales y la gente me cuidaba, inclusive los extraños. Estudié en escuelas privadas y exclusivas de las cuáles hasta hoy en día me quejo, no podían dejarme vivir en paz, ser quien soy y listo. No, siempre tratos especiales, todo en conjunto con venir de una familia acomodada.
Sigo viviendo en la casa de mi padres, donde todo es muy frágil y siempre debo caminar con precaución por lo jarrones de porcelana que “podría romper” mas nunca lo he hecho. Aprendí a ser cuidadosa, aprendí a vivir con cuidado, dentro de una fragilidad donde no se me deja hacer nada. Entonces como no puedo hacer, retrato a otros haciendo.
(Shick) Así suena mi Polaroid cada vez que presiono su botón verde limón de campo. Me gusta tomar fotos de todo, el campo, los niños, las viejas, todo; los helados, los carros, las luces, todo.
A veces creo que gasto mucho dinero en este hobbie pero es que en que más podría gastarlo, al cine no voy, ver tele para qué, leer, me gusta pero me canso de sostener los libros por ende, lo gasto en fotos.
(Shick) Después de ese maravilloso sonido sale un foto que a veces tomo de manera muy rápida y le paso los dedos por encima, no soy torpe, solamente lo hago para sentir la textura porque así no es solo plana, es como sentir el movimiento del carro al cual acabe de fotografiar.
Ahora no me gusta caminar y tomar fotos, la última vez que lo hice tropecé y caí de bruces; aún recuerdo el ardor en mis rodillas y la reprimenda que tuve en casa por salir sola. En fin, me siento en un banco, sola y otras veces llega uno que otro inoportuno que se me para en frente y me hace sombra y saldrán en mis fotos sus grandes traseros o cortas minifaldas.
Yo solo quiero tomar mis fotos, y luego las recojo todas y me las llevo a casa. (Shick) Le he tomado una foto al pasillo para alumbrarle el camino a mi vecina, oscuridad o no yo me sé el camino por la rutina; aún me rio cuando los vecinos me dicen que parezco un ladrón o hasta más ágil que uno de ellos, camino en la oscuridad sin hacer ruido y mi llave siempre acierta en el picaporte.
Ellos desearían ser como yo, que tontos, yo a veces desearía ser como ellos. Excepto como esos tontos que se paran en frente mío creyendo que no me importa; me siento en un banco de la plaza y el sol quema mi piel y alguien se para frente a mí, mi piel está fría nuevamente.
(Shick) Una más, esa goma caliente en mis dedos de la foto que aún está seca, me pregunto ¿qué saldrá en ellas? Ojala, ojala yo pudiera verlas. Unos días envidio a mis vecinos y sus torpes ojos que no los ayudan a caminar entre los pasillos para llegar a sus apartamentos pero que a mí me servirían tanto para ver una sola foto de las mil que recurren las paredes de mi habitación.
Sigo viviendo en la casa de mi padres, donde todo es muy frágil y siempre debo caminar con precaución por lo jarrones de porcelana que “podría romper” mas nunca lo he hecho. Aprendí a ser cuidadosa, aprendí a vivir con cuidado, dentro de una fragilidad donde no se me deja hacer nada. Entonces como no puedo hacer, retrato a otros haciendo.
(Shick) Así suena mi Polaroid cada vez que presiono su botón verde limón de campo. Me gusta tomar fotos de todo, el campo, los niños, las viejas, todo; los helados, los carros, las luces, todo.
A veces creo que gasto mucho dinero en este hobbie pero es que en que más podría gastarlo, al cine no voy, ver tele para qué, leer, me gusta pero me canso de sostener los libros por ende, lo gasto en fotos.
(Shick) Después de ese maravilloso sonido sale un foto que a veces tomo de manera muy rápida y le paso los dedos por encima, no soy torpe, solamente lo hago para sentir la textura porque así no es solo plana, es como sentir el movimiento del carro al cual acabe de fotografiar.
Ahora no me gusta caminar y tomar fotos, la última vez que lo hice tropecé y caí de bruces; aún recuerdo el ardor en mis rodillas y la reprimenda que tuve en casa por salir sola. En fin, me siento en un banco, sola y otras veces llega uno que otro inoportuno que se me para en frente y me hace sombra y saldrán en mis fotos sus grandes traseros o cortas minifaldas.
Yo solo quiero tomar mis fotos, y luego las recojo todas y me las llevo a casa. (Shick) Le he tomado una foto al pasillo para alumbrarle el camino a mi vecina, oscuridad o no yo me sé el camino por la rutina; aún me rio cuando los vecinos me dicen que parezco un ladrón o hasta más ágil que uno de ellos, camino en la oscuridad sin hacer ruido y mi llave siempre acierta en el picaporte.
Ellos desearían ser como yo, que tontos, yo a veces desearía ser como ellos. Excepto como esos tontos que se paran en frente mío creyendo que no me importa; me siento en un banco de la plaza y el sol quema mi piel y alguien se para frente a mí, mi piel está fría nuevamente.
(Shick) Una más, esa goma caliente en mis dedos de la foto que aún está seca, me pregunto ¿qué saldrá en ellas? Ojala, ojala yo pudiera verlas. Unos días envidio a mis vecinos y sus torpes ojos que no los ayudan a caminar entre los pasillos para llegar a sus apartamentos pero que a mí me servirían tanto para ver una sola foto de las mil que recurren las paredes de mi habitación.
miércoles, 22 de junio de 2011
Instrucciones para deshacer el amor
A continuación se desarrollaran los pasos para deshacer el amor en diferentes situaciones:
• Para deshacer el amor de un noviazgo corto
1. Busque un motivo absurdo
2. Maximice ese motivo y enójese
3. Envíe un mensaje de texto a su novio donde usted lo acusará de ese motivo absurdo nombrado con anterioridad
a. Si él responde el mensaje de texto con otro, usted proceda a reclamarle por su falta de interés y no llamarla
b. Si él la llama, dígale que no quieres hablarle
4. Proceda a llamarlo y decirle que su relación ha terminado.
5. Finalmente logró destruir su pequeño amor, el joven quedará tan confundido que no querrá volver a saber de usted.
• Para deshacer el amor de un noviazgo largo
1. Busque el número de un ex novio, ex convivientes o persona que pueda causar conflicto con su pareja
2. Escríbale y deje a la vista un correo electrónico, mensaje de texto o evidencia de su contacto con esta persona
3. Evite el contacto físico con su pareja y alegue que no está de ánimos
4. Provóquese morados que den la ilusión de chupetazos
5. Cuando su pareja le exija explicaciones, alegue que se lastimó jugando con su mascota, mientras dormía o hágase la desentendida
6. Genere peleas con pretextos como que le molesta su nuevo corte de cabello, su ropa, su actitud o que está sucio su carro
7. Por último invítelo a una cena en un lugar elegante, pida los platos más caros y coquetee con el alama que se le cruce por en frente
8. Su pareja quedará harta de usted y la dejará. Tan solo asegúrese que cuando él se retire, ya haya pagado la cuenta.
• Para deshacer el amor en el matrimonio
1. Comience por descuidar la casa
2. Continúe preparando mala comida
3. Deje de ocuparse de los detalles que le gusten a su esposo
4. Quéjese de las falencias de su pareja que antes toleraba
5. Genere una discusión y rompa la vajilla completa
6. Al siguiente día, lance su ropa por la ventana o la puerta, debe quedar en la calle
7. Raye el carro con la llave de la casa (solo si este no le pertenece a usted)
8. Llame a un viejo novio y háblele mal de su marido
9. Finalmente cuando él llegue de trabajar en la noche, no lo espere, salga a una discoteca con amigos y déjele una nota en el refrigerador con comida fría dentro de este
10. Después de cuatro meses de esto, usted habrá acabado con el mucho o poco amor que existía
• Para deshacer el amor por uno mismo
1. Tome una pistola
2. Apúntela directo a su cabeza
3. Dispare
• Para deshacer el amor de un noviazgo corto
1. Busque un motivo absurdo
2. Maximice ese motivo y enójese
3. Envíe un mensaje de texto a su novio donde usted lo acusará de ese motivo absurdo nombrado con anterioridad
a. Si él responde el mensaje de texto con otro, usted proceda a reclamarle por su falta de interés y no llamarla
b. Si él la llama, dígale que no quieres hablarle
4. Proceda a llamarlo y decirle que su relación ha terminado.
5. Finalmente logró destruir su pequeño amor, el joven quedará tan confundido que no querrá volver a saber de usted.
• Para deshacer el amor de un noviazgo largo
1. Busque el número de un ex novio, ex convivientes o persona que pueda causar conflicto con su pareja
2. Escríbale y deje a la vista un correo electrónico, mensaje de texto o evidencia de su contacto con esta persona
3. Evite el contacto físico con su pareja y alegue que no está de ánimos
4. Provóquese morados que den la ilusión de chupetazos
5. Cuando su pareja le exija explicaciones, alegue que se lastimó jugando con su mascota, mientras dormía o hágase la desentendida
6. Genere peleas con pretextos como que le molesta su nuevo corte de cabello, su ropa, su actitud o que está sucio su carro
7. Por último invítelo a una cena en un lugar elegante, pida los platos más caros y coquetee con el alama que se le cruce por en frente
8. Su pareja quedará harta de usted y la dejará. Tan solo asegúrese que cuando él se retire, ya haya pagado la cuenta.
• Para deshacer el amor en el matrimonio
1. Comience por descuidar la casa
2. Continúe preparando mala comida
3. Deje de ocuparse de los detalles que le gusten a su esposo
4. Quéjese de las falencias de su pareja que antes toleraba
5. Genere una discusión y rompa la vajilla completa
6. Al siguiente día, lance su ropa por la ventana o la puerta, debe quedar en la calle
7. Raye el carro con la llave de la casa (solo si este no le pertenece a usted)
8. Llame a un viejo novio y háblele mal de su marido
9. Finalmente cuando él llegue de trabajar en la noche, no lo espere, salga a una discoteca con amigos y déjele una nota en el refrigerador con comida fría dentro de este
10. Después de cuatro meses de esto, usted habrá acabado con el mucho o poco amor que existía
• Para deshacer el amor por uno mismo
1. Tome una pistola
2. Apúntela directo a su cabeza
3. Dispare
jueves, 2 de junio de 2011
Correspondida al NO amor

Lo conocí un día de enero, uno cualquiera, como si eso importase, lo vi, sentado con su traje de preso, con las cadenas en sus manos y pies, con su cara amoratada de golpes y sus ojos pequeños almendra que se detenían ante en el fin del escote en mi blusa. Que intrigante me parecía, no es como si antes no me viesen con morbo pero era distinto, no me causaba el asco acostumbrado, me excitaba.
Su juicio fue corto, no se presento la "víctima", debió ser una farsa puesto que este hombre no podría hacerle daño a nadie; sus grandes manos servían para acariciar pero no para estrangular.
Salió libre, sin cargos, sin récord policial, libre para ser acogido en mis brazos.
Al principio él me fue esquivo, creía que yo quería una entrevista o algo por el estilo, fue ahí cuando pasó, en un callejón a donde lo conduje y del cual él quería escapar, en un forcejeo porque él me mirase y se diera cuenta de quién soy, levantó su brazo con fuerza para acariciar mi rostro con gentileza, la brutalidad de su acción me tumbo al piso y en la caída hizo que mi blusa se desgarrara. El ante mí belleza no pudo resistirse, y se me echó encima haciéndome suya con la dulzura con la que un oso muerde a su presa, la cordialidad de un ladrón atacando a una anciana, con el amor de aquél que le da 30 puñaladas a su amante.
Yo que soy menuda y casi insignificante no podría resistirme a un hombre así, que con dureza me sostiene en el aire para hacerme sentir la reina del mundo, soy tan poderosa en sus brazos porque él es, quiéranlo o no un ente de poder, de temor, de caos, él es el dueño del mundo… (En la cárcel él es el dueño de todo).
Sus acciones tan solo despertaban mis sentidos, mi libido, mi amor, yo lo amo, amaba y amaré; ¿cómo no hacerlo? Ese hombre alto y fuerte, con anchos hombros y gruesa voz me hacía estremecer con cada embestida, con cada caricia de elefante, con cada mirada de crudeza.
Un día de tantos de esos, creo que ya eran en marzo, dentro del apartamento donde vivíamos, estaba yo acostada en el piso, atada (él me dejaba así para continuar el juego pero, yo jamás huiría, no de su lado). El no llego en todo ese día, yo tenía hambre pero esperé, a él no le gustaría si yo hiciera ruido o llamara a alguien del apartamento contiguo entonces me quedé en silencio y esperé horas y el no apareció, pasaron dos día y siguió sin aparecer, al tercer día el casero toco la puerta, gritó y no contesté; pasaron dos días más y como no podía moverme por mi ataduras hacía hecho mis necesidades encima de mí, el hedor llamó la atención de los vecinos e hizo que el casero llegara con la policía para tumbar la puerta. Un halo de luz se formó desde ese rectángulo y vi entrar a tres policías con sus mandíbulas caídas al verme, les rogué que no me llevaran que yo lo estaba esperando, que él llegaría, que él no iba a hacerme daño.
Amarlo no es fácil, él es algo especial, no cree que merezca ser amado pero yo lo hago. El me ama a su manera, con lascivas palabras, con sus abrazos que me desbaratan, con sus besos que me desarticulan, con sus caricias que me marcan, él es todo lo que yo quiero y él me quiere como todo lo que no necesita.
Amo a ese ser que me golpea, lo amo y mi doctor dice que no es amor, que las marcas en mi piel no son señales de dulzura sino de maldad, que no es gentileza haberme lanzado al suelo de un golpe y violado en un callejón, que sus besos no eran reflejos de cariño sino laceraciones con el fin de evidenciar que él había hecho esas marcas, que era su obra de arte, pero yo no le creo, aún lo visito en esa prisión, el saldrá libre pronto, yo no lo voy a acusar de nada porque todos se equivocan, el me ama, soy prueba viviente de ello.
Aquí estoy sin caerme a pedazos, esperando a que vuelva.
miércoles, 25 de mayo de 2011
Aires
Yo no viajo, no me gusta, me marean los equipajes, me perturba hacer filas... No me gusta viajar y sin embargo, lo hago.
Fue el año pasado, en agosto, la primera vez que tomaría un avión para dirigirme al gran país del norte.
No sé si sentía miedo, era como curiosidad, que se podría sentir estar tan lejos de casa, eran dos simples semanas pero era algo.
Recuerdo que la noche anterior al viaje estaba en mi habitación con cúmulos de ropa tirada a mi alrededor, una pequeña maleta con un frágil cierre y yo, sentada en medio de todo preguntándome QUÉ es necesario para irse y qué no; mi ropa formaba cordilleras y mis zapatos uno que otro bache de carretera, las paredes blancas me recordaban a las nubes, las vería por tanto tiempo en este viaje...nunca dormí, pasé toda la noche hablando por teléfono en una de esas llamadas donde nadie quiere colgar.
Llegué al aeropuerto a las 5 de la mañana, el sol no se dignaba a aparecer y tenía frío, o quizás eran tan solo mis nervios...pasé toda la "tramitología" que debía pasar y listo estaba en la sala de espera a mi mayor terror, las alturas.
Me subí al avión, tomé mi asiento detrás del ala derecha y me até de manos, los asientos eran suaves aunque tiesos, el blanco de la estructura curva a la que estaba arrimada que poseía una ventana cubierta de plástico estaba fría y me hacía alejarme de ella y a la vez querer permanecer cerca a ella.
El espacio que tenían mis pies era poco sin embargo se empeñaban en bailar de un lado al otro, mi cabeza estaba muy distanciada del techo del cual salía una luz y un ráfaga de aire, estaba cómoda y no lo estaba.
Mi hermana iba sentada junto a mi pero ella iba dormida, yo solo tenía mi ventana a la cual ver para no temer o ver para seguir temiendo.
Al despegar pude ver la inmensidad de la ciudad, carros que a lo lejos parecían ser de juguetes, edificios alzados de cartón movidos por el viento, todo tan falso sabiendo que es verdadero.
Luego pasé a ver la inmensidad del mar, azul tan oscuro y por fragmentos claro, mucho como si una sábana de corales se extendiera debajo de ellos, probablemente lo hacían; en algunos casos divisaba cosas más extrañas, vi un crucero, parecía un patito de goma, vi cuba, parecía una goma de mascar embarrada en el piso.
El avión era grande, se disponían 9 hileras de asientos, divididas en columnas de 3, con un pasillo estrecho como cuando se quiere caminar por la metrovía y tropiezas con rodillas y demás objetos, así de complicado.
No me gusta la sensación que me dan los aviones porque me recuerdan a destino final 1 dónde el muchacho tiene la premonición y luego el avión explota. Este avión no era tan diferente excepto por el hecho de que no explotó, habían televisores donde pasaron shrek 3, lo cual me hacía pensar en casa, no es que vea mucho shrek en casa pero me la recordaba.
El baño del avión era un minúscula cuarto que cuando te introducías en él era como meterte en el closet de las escobas y demás, es pequeño y tiene tantas cosas además de la bendita luz de "Vuelva a su asiento" siempre encendida en rojo, uno no puede ir ni al baño tranquilo.
Lo que me gusta de los aviones es la gran alfombra que se extiende a todas partes, inclusive el baño, es suave y puedes recorrerla sin zapatos libremente, es como estar en casa y aún mejor, no tienes que limpiar nada.
Creo que en el fondo si me gustan los aviones, ese blanco pálido me recuerda a mi habitación y eso a las nubes, sí quizás si me gusten los aviones.
PD: no sé si cumplí la consigna, siéntanse libres de criticar ese hecho.
Fue el año pasado, en agosto, la primera vez que tomaría un avión para dirigirme al gran país del norte.
No sé si sentía miedo, era como curiosidad, que se podría sentir estar tan lejos de casa, eran dos simples semanas pero era algo.
Recuerdo que la noche anterior al viaje estaba en mi habitación con cúmulos de ropa tirada a mi alrededor, una pequeña maleta con un frágil cierre y yo, sentada en medio de todo preguntándome QUÉ es necesario para irse y qué no; mi ropa formaba cordilleras y mis zapatos uno que otro bache de carretera, las paredes blancas me recordaban a las nubes, las vería por tanto tiempo en este viaje...nunca dormí, pasé toda la noche hablando por teléfono en una de esas llamadas donde nadie quiere colgar.
Llegué al aeropuerto a las 5 de la mañana, el sol no se dignaba a aparecer y tenía frío, o quizás eran tan solo mis nervios...pasé toda la "tramitología" que debía pasar y listo estaba en la sala de espera a mi mayor terror, las alturas.
Me subí al avión, tomé mi asiento detrás del ala derecha y me até de manos, los asientos eran suaves aunque tiesos, el blanco de la estructura curva a la que estaba arrimada que poseía una ventana cubierta de plástico estaba fría y me hacía alejarme de ella y a la vez querer permanecer cerca a ella.
El espacio que tenían mis pies era poco sin embargo se empeñaban en bailar de un lado al otro, mi cabeza estaba muy distanciada del techo del cual salía una luz y un ráfaga de aire, estaba cómoda y no lo estaba.
Mi hermana iba sentada junto a mi pero ella iba dormida, yo solo tenía mi ventana a la cual ver para no temer o ver para seguir temiendo.
Al despegar pude ver la inmensidad de la ciudad, carros que a lo lejos parecían ser de juguetes, edificios alzados de cartón movidos por el viento, todo tan falso sabiendo que es verdadero.
Luego pasé a ver la inmensidad del mar, azul tan oscuro y por fragmentos claro, mucho como si una sábana de corales se extendiera debajo de ellos, probablemente lo hacían; en algunos casos divisaba cosas más extrañas, vi un crucero, parecía un patito de goma, vi cuba, parecía una goma de mascar embarrada en el piso.
El avión era grande, se disponían 9 hileras de asientos, divididas en columnas de 3, con un pasillo estrecho como cuando se quiere caminar por la metrovía y tropiezas con rodillas y demás objetos, así de complicado.
No me gusta la sensación que me dan los aviones porque me recuerdan a destino final 1 dónde el muchacho tiene la premonición y luego el avión explota. Este avión no era tan diferente excepto por el hecho de que no explotó, habían televisores donde pasaron shrek 3, lo cual me hacía pensar en casa, no es que vea mucho shrek en casa pero me la recordaba.
El baño del avión era un minúscula cuarto que cuando te introducías en él era como meterte en el closet de las escobas y demás, es pequeño y tiene tantas cosas además de la bendita luz de "Vuelva a su asiento" siempre encendida en rojo, uno no puede ir ni al baño tranquilo.
Lo que me gusta de los aviones es la gran alfombra que se extiende a todas partes, inclusive el baño, es suave y puedes recorrerla sin zapatos libremente, es como estar en casa y aún mejor, no tienes que limpiar nada.
Creo que en el fondo si me gustan los aviones, ese blanco pálido me recuerda a mi habitación y eso a las nubes, sí quizás si me gusten los aviones.
PD: no sé si cumplí la consigna, siéntanse libres de criticar ese hecho.
martes, 3 de mayo de 2011
Self Portrait
Se supone que debo describirme, ser sincera y describirme,
soy un ser humano (creo),
mi cuerpo funciona mediante un aparto respiratorio que me dice Inhala/Exhala,
eso hace que se oxigene la sangre que recorre mi cuerpo, esta gira por cada centímetro de mi ser como si fuera una gran autopista,
así funciona mi cuerpo, esta sangre hace que un conjunto de órganos ( que a simple vista parecen esponjas gigantes con vida) funcionen... Oxígeno, sangre, circulación, inhale, exhale; fácil.
Ahora que sabes como funciona la parte interna de mi cuerpo, puedo explicar la externa. Por fuera tengo un color blanco podría decirse, a veces creo que mi piel se ve como un flan de vainilla con poca vainilla, y bueno a veces también siento que mi cuerpo tiene la fragilidad y blandura del mismo por decirlo de una forma agradable, no, lamento decepcionarte, no soy perfecta. (GRAN JA)
Mi cuerpo no es solo piel, tiene cabello y vello de diferentes colores, todo mi cuerpo esta cubierto de vello pero muy poco gracias al paso hace miles de años de la era glaciar; mi cabeza por el contrario tiene cabellos largos que crecen desde un pequeñín folículo y llegan hasta mis hombros, así mismo con varios colores porque soy adicta a los tintes al parecer.
Bajo mi cabello aparece un rostro
con múltiples caras y a la vez una,
depende del día, del clima, del todo y a veces de nada
tengo dos cejas que brincan al vaivén de la tristeza, enojo, alegría o lo que se venga,
debajo de ellos un par de ojos de loca, sí, o eso dicen, a mi que más me da, no es como que pueda sacármelos, aunque a veces quisiera con eso de que tengo miopía y un topo ve más que yo.
Luego una nariz, pequeña, como una bolita, no me molesta, tampoco le saco provecho, a veces me da risa, sí, mi nariz me da risa;
finalmente una labios, el de arriba casi inexistente y de abajo ligeramente voluptuoso (nótese el ligeramente de manera remarcada).
A los lados de mi rostro hay dos orejas, grandes, para escucharte mejor.
¡Ah! Lo había olvidado, hay algunos lunares que marcan mi rostro, mis manos, mis piernas y así por otros lugares.
Por cierto, olvidaba que mi cuerpo tiene carácter, agradable a veces, menos en ocasiones repetidas. Ciertamente con poco que decir y a veces mucho que escuchar. Olvidaba que también tiene poco tiempo, por ende, ahora mismo se va.
soy un ser humano (creo),
mi cuerpo funciona mediante un aparto respiratorio que me dice Inhala/Exhala,
eso hace que se oxigene la sangre que recorre mi cuerpo, esta gira por cada centímetro de mi ser como si fuera una gran autopista,
así funciona mi cuerpo, esta sangre hace que un conjunto de órganos ( que a simple vista parecen esponjas gigantes con vida) funcionen... Oxígeno, sangre, circulación, inhale, exhale; fácil.
Ahora que sabes como funciona la parte interna de mi cuerpo, puedo explicar la externa. Por fuera tengo un color blanco podría decirse, a veces creo que mi piel se ve como un flan de vainilla con poca vainilla, y bueno a veces también siento que mi cuerpo tiene la fragilidad y blandura del mismo por decirlo de una forma agradable, no, lamento decepcionarte, no soy perfecta. (GRAN JA)
Mi cuerpo no es solo piel, tiene cabello y vello de diferentes colores, todo mi cuerpo esta cubierto de vello pero muy poco gracias al paso hace miles de años de la era glaciar; mi cabeza por el contrario tiene cabellos largos que crecen desde un pequeñín folículo y llegan hasta mis hombros, así mismo con varios colores porque soy adicta a los tintes al parecer.
Bajo mi cabello aparece un rostro
con múltiples caras y a la vez una,
depende del día, del clima, del todo y a veces de nada
tengo dos cejas que brincan al vaivén de la tristeza, enojo, alegría o lo que se venga,
debajo de ellos un par de ojos de loca, sí, o eso dicen, a mi que más me da, no es como que pueda sacármelos, aunque a veces quisiera con eso de que tengo miopía y un topo ve más que yo.
Luego una nariz, pequeña, como una bolita, no me molesta, tampoco le saco provecho, a veces me da risa, sí, mi nariz me da risa;
finalmente una labios, el de arriba casi inexistente y de abajo ligeramente voluptuoso (nótese el ligeramente de manera remarcada).
A los lados de mi rostro hay dos orejas, grandes, para escucharte mejor.
¡Ah! Lo había olvidado, hay algunos lunares que marcan mi rostro, mis manos, mis piernas y así por otros lugares.
Por cierto, olvidaba que mi cuerpo tiene carácter, agradable a veces, menos en ocasiones repetidas. Ciertamente con poco que decir y a veces mucho que escuchar. Olvidaba que también tiene poco tiempo, por ende, ahora mismo se va.
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