jueves, 30 de junio de 2011

Revelado automático

Nací en una familia acomodada, sí, siempre estuve muy cómoda, al extremo. Siempre recibí tratos especiales y la gente me cuidaba, inclusive los extraños. Estudié en escuelas privadas y exclusivas de las cuáles hasta hoy en día me quejo, no podían dejarme vivir en paz, ser quien soy y listo. No, siempre tratos especiales, todo en conjunto con venir de una familia acomodada.

Sigo viviendo en la casa de mi padres, donde todo es muy frágil y siempre debo caminar con precaución por lo jarrones de porcelana que “podría romper” mas nunca lo he hecho. Aprendí a ser cuidadosa, aprendí a vivir con cuidado, dentro de una fragilidad donde no se me deja hacer nada. Entonces como no puedo hacer, retrato a otros haciendo.

(Shick) Así suena mi Polaroid cada vez que presiono su botón verde limón de campo. Me gusta tomar fotos de todo, el campo, los niños, las viejas, todo; los helados, los carros, las luces, todo.

A veces creo que gasto mucho dinero en este hobbie pero es que en que más podría gastarlo, al cine no voy, ver tele para qué, leer, me gusta pero me canso de sostener los libros por ende, lo gasto en fotos.

(Shick) Después de ese maravilloso sonido sale un foto que a veces tomo de manera muy rápida y le paso los dedos por encima, no soy torpe, solamente lo hago para sentir la textura porque así no es solo plana, es como sentir el movimiento del carro al cual acabe de fotografiar.

Ahora no me gusta caminar y tomar fotos, la última vez que lo hice tropecé y caí de bruces; aún recuerdo el ardor en mis rodillas y la reprimenda que tuve en casa por salir sola. En fin, me siento en un banco, sola y otras veces llega uno que otro inoportuno que se me para en frente y me hace sombra y saldrán en mis fotos sus grandes traseros o cortas minifaldas.

Yo solo quiero tomar mis fotos, y luego las recojo todas y me las llevo a casa. (Shick) Le he tomado una foto al pasillo para alumbrarle el camino a mi vecina, oscuridad o no yo me sé el camino por la rutina; aún me rio cuando los vecinos me dicen que parezco un ladrón o hasta más ágil que uno de ellos, camino en la oscuridad sin hacer ruido y mi llave siempre acierta en el picaporte.

Ellos desearían ser como yo, que tontos, yo a veces desearía ser como ellos. Excepto como esos tontos que se paran en frente mío creyendo que no me importa; me siento en un banco de la plaza y el sol quema mi piel y alguien se para frente a mí, mi piel está fría nuevamente.

(Shick) Una más, esa goma caliente en mis dedos de la foto que aún está seca, me pregunto ¿qué saldrá en ellas? Ojala, ojala yo pudiera verlas. Unos días envidio a mis vecinos y sus torpes ojos que no los ayudan a caminar entre los pasillos para llegar a sus apartamentos pero que a mí me servirían tanto para ver una sola foto de las mil que recurren las paredes de mi habitación.

miércoles, 22 de junio de 2011

Instrucciones para deshacer el amor

A continuación se desarrollaran los pasos para deshacer el amor en diferentes situaciones:

• Para deshacer el amor de un noviazgo corto

1. Busque un motivo absurdo
2. Maximice ese motivo y enójese
3. Envíe un mensaje de texto a su novio donde usted lo acusará de ese motivo absurdo nombrado con anterioridad
a. Si él responde el mensaje de texto con otro, usted proceda a reclamarle por su falta de interés y no llamarla
b. Si él la llama, dígale que no quieres hablarle
4. Proceda a llamarlo y decirle que su relación ha terminado.
5. Finalmente logró destruir su pequeño amor, el joven quedará tan confundido que no querrá volver a saber de usted.


• Para deshacer el amor de un noviazgo largo


1. Busque el número de un ex novio, ex convivientes o persona que pueda causar conflicto con su pareja
2. Escríbale y deje a la vista un correo electrónico, mensaje de texto o evidencia de su contacto con esta persona
3. Evite el contacto físico con su pareja y alegue que no está de ánimos
4. Provóquese morados que den la ilusión de chupetazos
5. Cuando su pareja le exija explicaciones, alegue que se lastimó jugando con su mascota, mientras dormía o hágase la desentendida
6. Genere peleas con pretextos como que le molesta su nuevo corte de cabello, su ropa, su actitud o que está sucio su carro
7. Por último invítelo a una cena en un lugar elegante, pida los platos más caros y coquetee con el alama que se le cruce por en frente
8. Su pareja quedará harta de usted y la dejará. Tan solo asegúrese que cuando él se retire, ya haya pagado la cuenta.

• Para deshacer el amor en el matrimonio

1. Comience por descuidar la casa
2. Continúe preparando mala comida
3. Deje de ocuparse de los detalles que le gusten a su esposo
4. Quéjese de las falencias de su pareja que antes toleraba
5. Genere una discusión y rompa la vajilla completa
6. Al siguiente día, lance su ropa por la ventana o la puerta, debe quedar en la calle
7. Raye el carro con la llave de la casa (solo si este no le pertenece a usted)
8. Llame a un viejo novio y háblele mal de su marido
9. Finalmente cuando él llegue de trabajar en la noche, no lo espere, salga a una discoteca con amigos y déjele una nota en el refrigerador con comida fría dentro de este
10. Después de cuatro meses de esto, usted habrá acabado con el mucho o poco amor que existía

• Para deshacer el amor por uno mismo

1. Tome una pistola
2. Apúntela directo a su cabeza
3. Dispare

jueves, 2 de junio de 2011

Correspondida al NO amor


Lo conocí un día de enero, uno cualquiera, como si eso importase, lo vi, sentado con su traje de preso, con las cadenas en sus manos y pies, con su cara amoratada de golpes y sus ojos pequeños almendra que se detenían ante en el fin del escote en mi blusa. Que intrigante me parecía, no es como si antes no me viesen con morbo pero era distinto, no me causaba el asco acostumbrado, me excitaba.

Su juicio fue corto, no se presento la "víctima", debió ser una farsa puesto que este hombre no podría hacerle daño a nadie; sus grandes manos servían para acariciar pero no para estrangular.

Salió libre, sin cargos, sin récord policial, libre para ser acogido en mis brazos.
Al principio él me fue esquivo, creía que yo quería una entrevista o algo por el estilo, fue ahí cuando pasó, en un callejón a donde lo conduje y del cual él quería escapar, en un forcejeo porque él me mirase y se diera cuenta de quién soy, levantó su brazo con fuerza para acariciar mi rostro con gentileza, la brutalidad de su acción me tumbo al piso y en la caída hizo que mi blusa se desgarrara. El ante mí belleza no pudo resistirse, y se me echó encima haciéndome suya con la dulzura con la que un oso muerde a su presa, la cordialidad de un ladrón atacando a una anciana, con el amor de aquél que le da 30 puñaladas a su amante.

Yo que soy menuda y casi insignificante no podría resistirme a un hombre así, que con dureza me sostiene en el aire para hacerme sentir la reina del mundo, soy tan poderosa en sus brazos porque él es, quiéranlo o no un ente de poder, de temor, de caos, él es el dueño del mundo… (En la cárcel él es el dueño de todo).

Sus acciones tan solo despertaban mis sentidos, mi libido, mi amor, yo lo amo, amaba y amaré; ¿cómo no hacerlo? Ese hombre alto y fuerte, con anchos hombros y gruesa voz me hacía estremecer con cada embestida, con cada caricia de elefante, con cada mirada de crudeza.
Un día de tantos de esos, creo que ya eran en marzo, dentro del apartamento donde vivíamos, estaba yo acostada en el piso, atada (él me dejaba así para continuar el juego pero, yo jamás huiría, no de su lado). El no llego en todo ese día, yo tenía hambre pero esperé, a él no le gustaría si yo hiciera ruido o llamara a alguien del apartamento contiguo entonces me quedé en silencio y esperé horas y el no apareció, pasaron dos día y siguió sin aparecer, al tercer día el casero toco la puerta, gritó y no contesté; pasaron dos días más y como no podía moverme por mi ataduras hacía hecho mis necesidades encima de mí, el hedor llamó la atención de los vecinos e hizo que el casero llegara con la policía para tumbar la puerta. Un halo de luz se formó desde ese rectángulo y vi entrar a tres policías con sus mandíbulas caídas al verme, les rogué que no me llevaran que yo lo estaba esperando, que él llegaría, que él no iba a hacerme daño.

Amarlo no es fácil, él es algo especial, no cree que merezca ser amado pero yo lo hago. El me ama a su manera, con lascivas palabras, con sus abrazos que me desbaratan, con sus besos que me desarticulan, con sus caricias que me marcan, él es todo lo que yo quiero y él me quiere como todo lo que no necesita.
Amo a ese ser que me golpea, lo amo y mi doctor dice que no es amor, que las marcas en mi piel no son señales de dulzura sino de maldad, que no es gentileza haberme lanzado al suelo de un golpe y violado en un callejón, que sus besos no eran reflejos de cariño sino laceraciones con el fin de evidenciar que él había hecho esas marcas, que era su obra de arte, pero yo no le creo, aún lo visito en esa prisión, el saldrá libre pronto, yo no lo voy a acusar de nada porque todos se equivocan, el me ama, soy prueba viviente de ello.

Aquí estoy sin caerme a pedazos, esperando a que vuelva.