Sigo viviendo en la casa de mi padres, donde todo es muy frágil y siempre debo caminar con precaución por lo jarrones de porcelana que “podría romper” mas nunca lo he hecho. Aprendí a ser cuidadosa, aprendí a vivir con cuidado, dentro de una fragilidad donde no se me deja hacer nada. Entonces como no puedo hacer, retrato a otros haciendo.
(Shick) Así suena mi Polaroid cada vez que presiono su botón verde limón de campo. Me gusta tomar fotos de todo, el campo, los niños, las viejas, todo; los helados, los carros, las luces, todo.
A veces creo que gasto mucho dinero en este hobbie pero es que en que más podría gastarlo, al cine no voy, ver tele para qué, leer, me gusta pero me canso de sostener los libros por ende, lo gasto en fotos.
(Shick) Después de ese maravilloso sonido sale un foto que a veces tomo de manera muy rápida y le paso los dedos por encima, no soy torpe, solamente lo hago para sentir la textura porque así no es solo plana, es como sentir el movimiento del carro al cual acabe de fotografiar.
Ahora no me gusta caminar y tomar fotos, la última vez que lo hice tropecé y caí de bruces; aún recuerdo el ardor en mis rodillas y la reprimenda que tuve en casa por salir sola. En fin, me siento en un banco, sola y otras veces llega uno que otro inoportuno que se me para en frente y me hace sombra y saldrán en mis fotos sus grandes traseros o cortas minifaldas.
Yo solo quiero tomar mis fotos, y luego las recojo todas y me las llevo a casa. (Shick) Le he tomado una foto al pasillo para alumbrarle el camino a mi vecina, oscuridad o no yo me sé el camino por la rutina; aún me rio cuando los vecinos me dicen que parezco un ladrón o hasta más ágil que uno de ellos, camino en la oscuridad sin hacer ruido y mi llave siempre acierta en el picaporte.
Ellos desearían ser como yo, que tontos, yo a veces desearía ser como ellos. Excepto como esos tontos que se paran en frente mío creyendo que no me importa; me siento en un banco de la plaza y el sol quema mi piel y alguien se para frente a mí, mi piel está fría nuevamente.
(Shick) Una más, esa goma caliente en mis dedos de la foto que aún está seca, me pregunto ¿qué saldrá en ellas? Ojala, ojala yo pudiera verlas. Unos días envidio a mis vecinos y sus torpes ojos que no los ayudan a caminar entre los pasillos para llegar a sus apartamentos pero que a mí me servirían tanto para ver una sola foto de las mil que recurren las paredes de mi habitación.
